Edgardo D. Rolla. Médico Ginecólogo.

Preservación de la Fertilidad

Criopreservación de Ovocitos (óvulos)
Existen diversos motivos por los que puede recurrir a la preservación de la fertilidad –más allá de la edad de la mujer – mediante la criopreservación (congelamiento) de los ovocitos (óvulos).

En un principio, este recurso se puso a disposición de aquellas mujeres de edad reproductiva que iban a ser sometida a tratamientos oncológicos (cura del cáncer) mediante quimioterapia (drogas anticancerosas) o radioterapia (rayos) sobre la pelvis, con el consecuente daño a los ovarios.

Luego se amplió la indicación de esta técnica para quienes tenían antecedentes familiares de falla ovárica precoz (menopausia prematura), o antecedentes personales de enfermedades o cirugías que afectaran la integridad y/o el funcionamiento de los ovarios.

En la actualidad la criopreservación de ovocitos es requerida – cada vez más – por mujeres que ya han cumplido los treinta y tantos años de edad y por diversos motivos (personales) aún no han tenido hijos ni pueden establecer en qué momento se darán las circunstancias ideales para la maternidad.

La reproducción (el embarazo) es mucho más fácil y posible cuanto más joven sea la mujer. De hecho, a partir de los 36 años de edad declina progresivamente la función ovárica, haciéndose cada año más difícil lograr embarazarse, así como – con el transcurso de los años – existe mayor posibilidad de que cada embarazo termine en un aborto espontáneo.

El problema reside en el envejecimiento de los ovocitos (óvulos). La mujer nace con todos los óvulos de los que dispondrá en su vida. A diferencia de los espermatozoides masculinos, que se producen continuamente hasta una edad muy avanzada del hombre, los óvulos son liberados –por lo general de a uno por vez cada mes, en cada ciclo menstrual, y (por decirlo de alguna manera) cumplen años todos los años cuando los cumple la mujer.

Así como a cierta edad aparecen las canas o la dificultad para leer de cerca (presbicia), los ovocitos (óvulos) pierden su calidad en términos de posibilidades de producir embarazos.

Si una mujer – idealmente antes de los 35 años de edad – criopreserva (congela) un cierto número de óvulos, en el futuro podrá lograr un embarazo exitoso independientemente de la edad a la que lo busque.

Claro, no en forma natural, si no mediante un procedimiento de reproducción asistida (fertilización in vitro). De alguna manera, el procedimiento necesario para obtener los ovocitos (óvulos) a criopreservar, es idéntico al de una fertilización in vitro. La diferencia radica solo en el hecho de que los ovocitos (óvulos) obtenidos no se fertilizan con semen de la pareja de la mujer (ya que en ese momento no desea un embarazo), sino que simplemente se los criopreserva (congela) y guarda para un mejor momento.

La mujer que desea criopreservar (congelar) sus ovocitos (óvulos) no necesita tener pareja o estar casada en el momento de hacerlo. Solo basta su decisión. No tiene que pedir permiso ni autorización a nadie.

El procedimiento comienza durante la menstruación cuando – previo análisis hormonales y ecografías para descartar cualquier impedimento – se le administran hormonas estimulantes de la función ovárica – al igual que lo que se hace durante un procedimiento de fertilización in vitro – a fin de lograr el desarrollo simultáneo de muchos ovocitos (óvulos), cada uno de ellos dentro de su correspondiente folículo.

Luego de un promedio de 7 días de tratamiento, durante el cual se le realizan frecuentes ecografías para monitorear el crecimiento de los folículos, se realiza el procedimiento de extracción y criopreservación (congelamiento) de los ovocitos (óvulos). En esa oportunidad, bajo una anestesia general liviana (narcolepsia o sedación) se practica una ecografía transvaginal con un aparato que permite punzar al ovario con una aguja especial a los fines de aspirar hacia el exterior los ovocitos (óvulos) contenidos en cada folículo.

Según la edad de la paciente, se pueden obtener pocos (dos, tres o cuatro) o muchos ovocitos (óvulos) – a veces 15, 20 o más. Mediante una técnica rápida denominada “vitrificación”, se criopreservan (congelan) los mismos. Luego, se almacenan dentro de unas “pajuelas” (pequeños tubitos especiales) y se los colocan a muy baja temperatura en tanques conteniendo nitrógeno líquido.

En esas condiciones los ovocitos (óvulos) pueden conservarse sin límite de tiempo. Si algunos años más tarde, cuando se dan las condiciones ideales para ello, por su edad, la mujer no logra el embarazo en forma espontánea, con el semen de su pareja se realiza una fertilización in vitro y luego de formados los embriones, se los transfiere dentro de su útero para lograr el embarazo.

La guarda de ovocitos (óvulos) criopreservados (congelados) no presenta ningún tipo de cuestión ética. A diferencia de lo que ocurre con los embriones criopreservados (congelados), los ovocitos pueden ser descartados en cualquier momento, cuando la paciente lo desee. No es vida humana, ni proyecto de ello. Simplemente se trata de gametas femeninas (óvulos), iguales a los que se descartan todos los meses naturalmente, cuando la mujer no embaraza (porque no tiene relaciones sexuales o utiliza métodos anticonceptivos que no actúen impidiendo la ovulación).

No es un procedimiento sencillo y tiene su costo - no solo económico – ya que conlleva la necesidad de disponer de tiempo durante todo el procedimiento (en total de 9 a 11 días por lo general), así como la obligatoriedad de administrarse diariamente hormonas inyectables.

Pero, gracias al avance de la ciencia, hoy muchas mujeres pueden evitar una escena frecuente en los consultorios de fertilidad, cuando nos consultan pacientes de 40 o más años de edad, que recién en ese momento, por cuestiones laborales o del corazón (amorosas), han decidido encarar la búsqueda de un hijo, el que no llega porque los ovarios ya no están funcionando a pleno y/o los ovocitos (óvulos) son de “buena calidad” (en términos de producir embarazos). En esos casos, tener ovocitos (óvulos) criopreservados (congelados), resultará en mayores chances de lograr su objetivo.

Lamentablemente, al igual que en todos los procedimientos de reproducción asistida, solo podemos garantizar la correcta realización de la técnica de criopreservación (congelación) de ovocitos (óvulos), pero de ninguna manera asegurar el éxito en términos de embarazo. En esta área de la medicina, interaccionan múltiples condicionantes, que nos impiden asegurar que quién criopreserve (congele) ovocitos (óvulos) hoy, podrá lograr un embarazo mañana. Sin embargo, nuestra área de la tecnología médica mejora sus resultados año tras año, y es de esperar que en un futuro no muy lejano, se obtengan tasas de embarazo muy altas, mucho más que las chances que una mujer tiene – en forma natural – de lograr la gestación en cada mes que lo intenta.